En el vaivén cotidiano de esta
capital, tan agitado y desconcertante para una ciudad tan pequeña pero a la vez
completa, parece diluirse de la mano de la aparente indiferencia de sus
habitantes, cada uno de los elementos que conformaron el contexto vivencial de los
principales protagonistas históricos que han labrado la cultura de nuestro
estado y la respectiva del bagaje nacional.
No es culpa de nadie no enterarse
que ciertos recintos de la capital tlaxcalteca fueron algún día el escenario
donde nació la historia de vida de personajes con legados indelebles, pues las circunstancias
contemporáneas abruman el horizonte que impide admirar el pasado impregnado en
las paredes de cada inmueble del centro histórico, en cada calle, en cada
balcón y en cada colina, loma o cerro colindante con este Valle Capital.
La historia de Tlaxcala está
presente a plena vista en cada paso que se da a través de sus trazos, dispuesta
a reclamar nuevamente su existencia en el recuerdo invocado por cada capitalino
o transeúnte que visita esta antiquísima ciudad llena de cultura.
¿Cuántos capitalinos han pasado
por el portal Hidalgo sin mirar detenidamente la entrada del número 10 sin
fijarse que, además de ser un banco, se encuentra una modesta placa en talavera, apenas legible, que hace
referencia a la morada que alguna vez habitó el ilustre historiador Diego Muñoz
Camargo?
| Esta placa se encuentra justo a la entrada del banco Banorte localizado en el Portal Hidalgo |
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| Al observar detalladamente, puede apreciarse la placa en la entrada del banco, justo debajo del logo. Fotografía tomada desde "el portal chico" |
¿A quién pareciera importarle valorar
una placa de mármol blanco (ya descuidada), casi imperceptible por la carencia
de contraste de las letras que enarbola, aludiendo al recinto que alguna vez
albergara la casa donde nació el gran poeta tlaxcalteca Miguel N. Lira?
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| La placa de mármol blanco es apenas perceptible. Quizás pasa inadvertida por quienes transitan por la avenida Juárez. |
La historia de nuestra ciudad no
solo está disponible en documentos, está presente en nuestro andar, en nuestra
cotidianidad. De alguna forma somos partícipes de los escenarios que alguna vez
entretejieron la realidad de otros tlaxcaltecas y que ahora dan forma a la
nuestra.
Honremos la obra de aquellos y
descubramos la Historia Oculta a través de Valle
Capital.


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